Es la hora de las miradas de fuego, de los besos de sangre, de los abrazos que matan, un te amo ¿o una follada? todo y nada me da lo mismo, al final, cuando se acabe la noche no voy a recordar tu nombre.
Juguemos a que nos amábamos, recorramos la cama de punta a punta, lléname, satisface mi hambre, úsame, rape me, deja que corra la sangre, las heridas del corazón son las únicas que no pueden curarse.
En ocasiones, recuérdame cuanto me amas, aunque ambos sepamos que no es cierto, solo escucharlo hará que valga la pena.
Una vez que los gemidos cesen, vete a toda prisa y prométeme que no volverás…
De las fallas del creador
-
*DE LAS FALLAS DEL CREADOR*
Qué difícil fue la suerte
de haber dado el primer paso
para corregir el vuelo de la mariposa
Ese vaivén que par...
Hace 4 días






0 Hara-Kiri:
Publicar un comentario