Es la hora de las miradas de fuego, de los besos de sangre, de los abrazos que matan, un te amo ¿o una follada? todo y nada me da lo mismo, al final, cuando se acabe la noche no voy a recordar tu nombre.
Juguemos a que nos amábamos, recorramos la cama de punta a punta, lléname, satisface mi hambre, úsame, rape me, deja que corra la sangre, las heridas del corazón son las únicas que no pueden curarse.
En ocasiones, recuérdame cuanto me amas, aunque ambos sepamos que no es cierto, solo escucharlo hará que valga la pena.
Una vez que los gemidos cesen, vete a toda prisa y prométeme que no volverás…
Ese mar
-
*ESE MAR*
*I*
Para mí el mar es un asunto de vida
a sus pies recaló mi niñez
con un sabor que nunca desaparece
con un agrio y un almizcle...
Hace 1 semana






0 Hara-Kiri:
Publicar un comentario